“DACIÓN EN PAGO” una medida de mínima justicia social.
La actual crisis económica nos arruina. Me cuesta entender que en una crisis en la que todos perdemos sólo consigan beneficios los bancos. Y como a mí, son muchos a los que les cuesta creer que el mal de muchos sea beneficio de pocos.
Más difícil de entender resultan los préstamos del Estado para sanear el “sistema financiero” (es decir, los bancos) con un bajo interés que los banqueros gestionan abriendo créditos… ¡al mismo Estado!, vía adquisición de deuda, a un interés superior!
El zorro, (es su naturaleza) se come a las gallinas y el granjero-Estado no lo persigue ni mejora la seguridad del gallinero sino que, además, le crea el marco legal para que se las apande por derecho propio. En un programa de televisión escuché: “Los políticos son los pastores que ponen los banqueros para que manejen el rebaño”. Ingenioso el tertuliano; ¡y certero!, opino, aunque me produce escozor por lo que me atañe al ejercer de político en un nivel menor.
Me produce vergüenza, estupor, escándalo; asco extremo leer el art. 47 de la Constitución:
“Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos”.
¿Qué vemos a la luz de estos “magníficos principios constitucionales”?. Miles de desahucios, por no poder hace frente a la hipoteca que está en la mayoría de los casos entretejida de sangre, sudor y lágrimas por conseguir unos metros cuadrados que eviten la intemperie (siempre insegura, incierta); poder disponer de unos metros de espacio vital no siempre “digno y adecuado”.
¿Los desahucian por no querer pagar? ¿Por remolonear con las cuotas? ¿Por gastarse los dineros en francachelas…?. ¡No! los desahucian porque se han quedado sin trabajo, única fuente de ingresos para el común de los mortales… y única justificación de la que debiera hacer uso el Estado para resolver la dificultad a cada ciudadano “hipotecado/desahuciado”, antes de condenarle a vivir bajo un puente. Es su obligación constitucional.
Este es un verdadero problema social que compete a los “poderes públicos”.
Puesto que había que capitalizar los bancos, nada mejor que el Estado se apropie de los pisos en desahucio y como propietario establezca una normativa de alquiler o cobro al inquilino, haciéndose El, responsable del pago ante los Bancos. He aquí un factor dentro del sistema de financiación general por el que los bancos se capitalizarían. El ciudadano hipotecado hubiese vivido en su casa a medio pagar, responsabilizándose del pago aplazado ante el Estado cuando los recursos monetarios volviesen a estar en orden. Es posible que ante esta posibilidad, el mismo Estado pusiese más empeño en buscarle trabajo.
Pero el Estado, los bancos y los “pastores-políticos” han escogido la peor vía, en el peor país para la interpretación liberal más canalla posible: la de que “los mercados mandan”.
Han desahuciado a los propietarios indefensos; se han quedado con sus pisos a medio pagar; el Estado les inyecta millones y millones de Euros para sanear el sistema… y a más más, el desahuciado no paga su deuda entregando el piso (que aportó como aval)… sino que, a la espera de que saldar la “deuda contraída”…. siempre superior al valor actual del piso, se instituye en estado de esclavitud de por vida.
¿Acaso los bancos no son responsables por hacer inversiones con resultados dudosos?, ¿Por abrir créditos de difícil cobro?, ¿Por forzar sutilmente a las personas a aceptar créditos que superaban sus posibilidades de devolución…?
Los banqueros son responsables del desmán social. Deben ser responsables de sus consecuencias. Los “pastores-políticos”, si quieren ganar en credibilidad y “servir al pueblo” como dicen cansinos, deben resolver este problema social no sólo a través de una urgente ley de “dación en pago”, sino siendo el estado quien financie las deudas de los desahuciados o en vías de serlo; (reconozco el derecho a cobrar de los bancos) hasta que desaparezcan las causas objetivas que generaron la morosidad.
Estas ideas y propuestas sobre la “dación en pago” no son nuevas en el contexto político del Ayuntamiento de Colmenar Viejo; en tiempos del “denostado” Presidente Zapatero, no tan lejano el hecho, se presentó una moción pidiendo la generación de una ley que contemplase el derecho a la “dación en pago”. En aquel momento, según rezan las actas del Pleno, los concejales del PP votaron a favor.
En el actual mandato, los mismos políticos del PP más uno, han votado en contra de una moción presentada por UPyD en el mes de enero, respaldada por los demás concejales de PSOE, IU. ¡Qué cambios de política en tan poco tiempo! El PP ha votado en contra.
Pueden más los “mercados” y “los intereses políticos” que la idea de justicia social.
Yo me pregunto: si leen con atención el art. 42 de la Constitución, ¿podrán irse con la conciencia tranquila a la cama mientras culpan a los “mercados” por todas las personas que viven en chabolas, bajo puentes, sin trabajo…? ¿Qué viven de la “caridad hospitalaria (la mayor de las injusticias) en albergues y comedores sociales…?
El liberalismo canalla ha implantado de nuevo la esclavitud; solo falta que lo refrenden por ley.
Vicente M. Montero
